El “no hay billetes” en cada uno de los capítulos que protagoniza el teatro en Melilla ya viene siendo más que habitual.
Un éxito que tenemos que apuntar a la Consejería de Cultura por su insistencia en fomentar este tipo de espectáculo en la ciudad, con un precio más que asequible, más de la mitad en algunos casos en comparación con las entradas en la península, ha logrado que los melillenses podamos, no solo ver teatro, si no ser capaces ya de distinguir el teatro de calidad y el que no lo es.
Este pasado fin de semana, los melillenses que abarrotaron el Palacio de Exposiciones y Congresos, vieron un teatro de calidad, aunque también es cierto que los que compraron la entrada “no se tiraban sin paracaídas”.
La obra entrañaba una buena historia de humor y amor de Calderón de la Barca, un elenco de excelentes actores de talla nacional e internacional y una buena puesta en escena...Esta obra tenía que ser buena a la fuerza, y así fue.
Los melillenses rieron con la mezcla de historia romántico-cómica de la época barroca que planteó la versión de Eduardo Galán y Daniel Pérez y con el buen hacer de los movimientos exagerados en tono de humor de los protagonistas de la historia y la apariencia engañosa del mundo a través del enredo característico en el que se vieron sumidos los personajes, se explicó de manera cómica la complicación del conocimiento.
Mención aparte tenía el reparto, pocas veces se ha visto en un escenario tanto actor consagrado, en el escenario del PEC desfilaron entre otros Serrano Manuel Navarro, Carmen Morales, Guillermo Montesinos, Alejandro Arestegui, Juan Calot, y Ana Ruiz.
Los melillenses amantes de la cultura ya esperan impacientes el cartel teatral de este mes aunque el listón ya está muy alto.
El “Galán Fantasma” no defrauda en su visita a la ciudad













