Sesenta profesionales del Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA), entre personal facultativo y de Enfermería, han participado en el I Curso teórico-práctico sobre nutrición hospitalaria que se celebró ayer en el salón de actos del Hospital Comarcal de Melilla.
La nutrición, como disciplina, es la gran olvidada en este mundo sanitario donde los avances científicos y técnicos progresan exponencialmente. Por ello, los profesionales acumulan un déficit formativo en esta materia; éste es el motivo principal de iniciar cursos periódicos para intentar subsanar este problema desde un enfoque multidisciplinar.
En el curso se han tocado todos los aspectos relevantes de la nutrición para que el paciente, que se atiende por una patología médica o quirúrgica, tenga un estado nutricional óptimo.
Asimismo, no sólo para que mejore de aquella patología por la que es tratado, sino para que no desarrolle complicaciones, fundamentalmente de tipo infeccioso, ya que así puede ocurrir con pacientes que tienen déficit nutricional.
El taller se ha estructurado en una jornada completa (siete horas) con una parte práctica (donde se realiza el manejo de sondas, accesos y vías) y una parte teórica donde se tratan diferentes aspectos de la nutrición enteral, nutrición parenteral y la valoración nutricional del paciente, de forma que se da una visión bastante global de lo que es el paciente con desnutrición proteico-calórica o del paciente que, aunque no la tiene, está en riesgo de ella.
En su organización se ha contado con varios especialistas como ponentes. Entre ellos, cabe destacar la participación del doctor García Almeida, responsable de la unidad de nutrición del Hospital Clínico de Málaga, así como diversos ponentes locales y el grupo de profesionales de la Enfermería que han impartido el taller práctico.
La nutrición hospitalaria no es de las ramas de la medicina que evolucione de forma rápida, pero sí va cambiando con el paso del tiempo, es decir, los complejos nutricionales suelen ser más completos y pueden llegar a suplir de forma absoluta a la nutrición normal por vía oral de la vida diaria.
Asimismo, también han mejorado los sistemas de acceso para que estos pacientes que no pueden recibir nutrición oral adecuada, reciban este tipo de nutrición, bien a través de sondas que llevan esa nutrición hasta el aparato digestivo, o a través de una vía venosa periférica o central y que esta nutrición completa pueda pasar directamente al torrente sanguíneo.
Personal sanitario del Comarcal se forma sobre nutrición hospitalaria













