La Asociación de Defensa de los Derechos Humanos PRODEIN de Melilla ha instado al órgano competente del Gobierno de la Ciudad Autónoma, la Consejería de Bienestar Social, a dar una solución para las 3 familias que fueron objeto de un intento de desalojo del albergue municipal ‘San Vicente de Paúl’ el pasado miércoles, por haberse prescrito su periodo máximo de estancia.
Estas familias, con 7 niños pequeños a su cargo, fueron alojadas en el centro social el pasado mes de diciembre, debido al grave estado de deterioro en el que se encontraban sus respectivas viviendas, arrasadas por incendios o por caídas de techumbre.
Según denuncia el presidente de la asociación humanitaria, José Palazón, Servicios Sociales ha dejado pasar el tiempo sin buscar una alternativa para estas familias, como puede ser el caso de una vivienda social o de un alquiler de baja renta.
Estas mujeres, además, según alerta Palazón, llevan mucho tiempo atrapadas en una situación de desempleo, por lo que conminó a la institución a atajar el problema de fondo que genera y perpetúa esta situación de exclusión social, y a incorporar a estas cabezas de familia a los Planes de Empleo para que sean ellas mismas, con su trabajo, y no dependientes de la ayuda asistencial, las que sustenten a la unidad familiar.
El responsable de PRODEIN criticó la gestión que han llevado a cabo los Servicios Sociales de la Ciudad Autónoma sobre esta “situación extrema”, rechazando que a estas familias, desprotegidas sin casa ni trabajo, se les haya enviado de mensajeros a agentes de policía para proceder a su desalojo, y se le haya pretendido hacer abandonar el centro, según denunció, bajo un único cheque de 1.500 euros.
Palazón reprobó esta solución económica como “no viable”, pues estas mujeres, según hizo evidenciar, aun con esa cantidad de dinero en mano, no tienen acceso al alquiler de una vivienda porque carecen de nómina y empleo.
El presidente de PRODEIN cuestionó la competencia de la Consejería de Bienestar Social en este caso, sobre el que asegura que la asociación ha tenido constancia de otros similares en los últimos dos meses. PRODEIN reprochó la orientación de “problema” que se le da desde la Ciudad Autónoma, cuando “el trabajo que tienen la responsabilidad de desarrollar es precisamente –instó- proteger a esas familias e intentar sacarlas adelante”.
Según atestigua Palazón, estas mujeres, para intentar que se vayan, han sido sometidas a la coacción de que “se les va a quitar a los niños” o al consejo de “que se vayan a Marruecos si aquí no tienen casa”, una forma de proceder a la que sentenció como “intolerable”.
El presidente de PRODEIN exhortó que Melilla no se puede sustraer de su compromiso social ante la “situación de desamparo” en la que se encuentran estas familias con menores de edad, y a las que recalcó ante el Gobierno local como “melillenses y españolas”.











